5 nov 2015

¿Enjuague dental?



No se deje engañar por las personas felices de tener una explosión de frescura al utilizar enjuague bucal. Es un mito que el enjuague bucal cura el mal aliento. No existe ningún enjuague dental que sea eficaz contra el mal aliento, ello se debe a dos causas:
Enjuague bucal provoca mal aliento por la desecación de la boca.
Su enjuague bucal está lleno de alcohol -hasta un 25% de alcohol-, el efecto inmediato es que le seca la boca, lo que agrava el mal aliento porque la saliva es lo que desorganiza las bacterias en la boca. La saliva mantiene un pH saludable en la boca y se asegura de que ciertos tipos de bacterias no se reproduzcan.
Estos enjuagues matan en forma indiscriminada la flora de su boca, por lo que dejan espacios para que bacterias nocivas lleguen a reproducirse en ella, generando mal aliento.
El enjuague bucal no puede reemplazar el hilo dental.
Los anuncios de enjuague bucal, con sus efectos visuales de las ondas de frescura que mágicamente raspan la placa de las superficies de los dientes, tratan de hacernos creer que todo lo que necesitas es un trago y un enjuague de enjuague bucal para hacer desaparecer mágicamente a la placa.
Si usted quiere deshacerse del mal aliento, recuerde que el enjuague bucal no reemplaza el hilo dental, o incluso el cepillado mismo. La verdad es que ningún líquido o cantidad de enjuague puede eliminar la placa de las superficies de los dientes (y es precisamente la placa lo que está causando el mal aliento). La placa debe ser removida a través de una acción física -y ese es exactamente el papel de hilo dental y el cepillado-.
Hace unos años, Listerine® afirmaba que el uso de su enjuague bucal era equivalente a usar el hilo dental. Estas afirmaciones fueron rápidamente disputadas por la comunidad dental y la campaña publicitaria se canceló después de una demanda que los acusaba de publicidad falsa y engañosa, además de constituir un riesgo para la salud pública.
El mal aliento
Las bacterias de la superficie de los dientes generan azufre al descomponer los alimentos que quedan en la superficie, por lo que con el uso del hilo dental y del cepillo, se logra reducir el número de bacterias que causan mal olor. Esta es la razón por la cual el lavado o raspado de lengua es también eficaz, pues elimina a las bacterias que se esconden en su lengua. Algunos odontólogos, además de cepillarla, recomiendan comprar un raspador de lengua y rasparla una vez al día.
Para curar el mal aliento, deje su enjuague bucal en la tienda, y en su lugar utilice el cepillo después de las comidas y la seda dental; no olvide cepillarse o raspar la lengua roce al menos una vez al día. Beba mucha agua para mantener una buena producción de saliva, lo que reduce las bacterias en su boca.
Si el mal aliento persiste incluso después de seguir estas recomendaciones, usted debe consultar a su dentista o médico, ya que podría ser que usted padece de algún trastorno de salud o está sufriendo los efectos secundarios de medicamentos que producen xerostomía (boca seca), como los anticolinérgicos, antidepresivos, etc.
Dr. Murúa

4 nov 2015

Semana de la obesidad infantil



Se prevé que el número de personas con sobrepeso y obesidad exceda de tres mil millones en todo el mundo dentro de 20 años. Las personas obesas tienden a poseer peores condiciones de salud y requieren mayores gastos en salud que las personas de peso normal. Sin embargo los principales causantes de la epidemia de obesidad, continúan aumentando, pues cada vez resulta más difícil el practicar alguna actividad física al aire libre debido a los pocos espacios públicos disponibles y a la inseguridad en ellos. Otro problema difícil de abordar y que es uno de los motores de la obesidad, es el suministro de alimentos chatarra, preparados y listos, disponibles para todo el mundo.
La complejidad de la epidemia de la obesidad debida a la falta de consenso entre los entes de salud, educación, políticas y seguridad públicas genera una falta de modelos eficaces para hacer frente a la epidemia, pues existe una necesidad urgente de intervenciones ampliamente aplicables en promoción de la salud.
El Reino Unido estará promoviendo, a partir del 6 de julio, la cuarta Semana Nacional de la Obesidad Infantil; este evento que comienza en dos días busca aumentar la conciencia sobre los problemas de obesidad infantil y la necesidad de fijar objetivos para la reducción de los niveles epidémicos que alcanza ya. Si reducimos la obesidad infantil se logra un fuerte efecto en la obesidad en la edad adulta pues los niños con sobrepeso y obesos son más propensos a convertirse en adultos obesos, y tienen un mayor riesgo de morbilidad, discapacidad y mortalidad prematura en la edad adulta.
Según los estudios, alrededor de un tercio de los niños que en edad preescolar presentaban obesidad, se convirtieron en adultos obesos; y aproximadamente la mitad de los niños que eran obesos en la edad escolar, se convirtieron en adultos obesos.
Tam Fry, miembro de la Junta del Foro Nacional de Obesidad para el Reino Unido, dijo refiriéndose a esta semana que es necesario "tomar medidas urgentes para hacer frente a la crisis de la obesidad infantil y revertir las tendencias actuales que están dañando gravemente la salud de los niños nuestra nación".
Durante la semana, se planificó llevar a cabo eventos locales que promueven la actividad física en la familia, en forma divertida, pues se busca animar a las familias a pasar más tiempo siendo activos.
Quizás para la ciudad de Guatemala, sea importante incluir en los programas de planificación de la ciudad, más áreas verdes donde se pueda realizar actividades al aire libre en forma segura. La manera de hacerlo es crear espacios similares a lo que actualmente funciona en el Campo de Marte, a lo largo y ancho de la ciudad. Lamentablemente ninguno de los políticos que corre para la alcaldía de la ciudad, lo ha contemplado como parte de sus planes de trabajo.
Dr. Murúa

¿Por qué engordamos?



Engordamos sin darnos cuenta de cómo; los pacientes vienen a la clínica preguntándose qué está mal. Pues la respuesta es: la industria de alimentos que nos ofrece bebidas densamente cargadas de calorías. Su desayuno debe aportar cerca del 25% de las calorías que consume al día, pero dos bebidas regulares de soda de 600 ml le aportan el 26% de las calorías, lo equivale a desayunar dos veces durante el día.
Poniéndolo en esta perspectiva, si en la clínica le hiciéramos una dieta con cuatro tiempos principales de comida (dos desayunos), usted objetaría que va a engordar; pero esa misma relación no salta a la vista fácilmente al tomar la decisión de beber dos sodas regulares, como las que se ofrecen en los lugares de comida rápida, y aún peor si compramos el re-llenado o agrandado.
Dr. Juan Murúa

El agua ayuda a quemar más calorías




El agua representa más de la mitad de su peso corporal -de 50 a 60 por ciento para las mujeres y de 60 a 65 por ciento para los hombres-, al considerar el agua desde el punto de vista médico o nutricional, aunque no la consideramos un macronutriente (aquellas sustancias de las que obtenemos la mayor parte de la energía metabólica del organismo), como ocurre con los carbohidratos, las proteínas y las grasas, es quizás el elemento más importante que debemos ingerir.
Tradicionalmente las personas se ocupan de los tres macronutrientes y asumen que ahí termina el asunto de la nutrición; sin embargo los nutriólogos nos preocupamos igualmente por el agua y los micronutrientes (aquellas sustancias que nuestro organismo necesita en pequeñas cantidades pero que resultan indispensables para los diferentes procesos metabólicos). Es por ello que se desestima la importancia del agua y su papel en nuestro cuerpo. Al entender que es en agua donde se llevan a cabo todas las reacciones químicas de nuestro cuerpo veremos cuán importante es ésta.
Cada día se pierde líquido a través del sudor y la eliminación de desechos (orina, heces y respiración), es por ello que resulta tan importante reponerla y quizás excederse un poco. Algunos estudios clínicos han descrito que la velocidad a la cual funciona nuestro metabolismo disminuye en presencia de deshidratación. De acuerdo con un estudio en la universidad de Utah, aquellos participantes en el estudio clínico que bebieron al menos 12 vasos de agua de 8 oz al día, queman calorías a un ritmo acelerado, en comparación con los que no estaban completamente hidratados.
Otro estudio demostró que al beber 500 mililitros de agua se induce un aumento del metabolismo para generar calor a partir de calorías, resultando en un incremento promedio del 24 por ciento en el gasto de energía en una hora de beber el agua, ello se debe a que ocurre una adaptación metabólica a la dilución de la sangre que ocurre por beber agua, la cual se asemeja a la adaptación surgida del ayuno, es decir, que se traduce en menor destrucción de proteínas asociado con un aumento de la lipólisis (consumo de grasas de reserva para generar energía), mayor cetogénesis y oxidación de los lípidos, acompañado por una alteración de la sensibilidad a la insulina, permitiendo almacenar menos glucosa en forma de grasas.
Por lo anterior le recomiendo mantenerse hidratado (con agua pues las bebidas electrolíticas con azúcar y los jugos o zumos no logran rehidratarlo) y recuerde cuando usted tiene sed ya presenta más de 2% de deshidratación, por lo que procure beber agua todo el tiempo, no espere a tener sed, con ello logrará quemar más calorías.
Dr. Murúa

La intolerancia a la lactosa



La intolerancia a la lactosa es un tipo común de intolerancia alimenticia, debido a la carencia de lactasa, una enzima necesaria para digerir el azúcar de la leche (lactosa).
De acuerdo a las raíces de nuestros ancestros, existe o no, una alta probabilidad para desarrollar intolerancia a la lactosa siendo un adulto joven. Las poblaciones del norte de Europa dependían de la leche fresca de sus rebaños para sobrevivir lo crudo del invierno; sin embargo en África, Australasia, América, el Mediterráneo y Oriente Medio las poblaciones de adultos nunca dependieron de la leche fresca para sobrevivir, por lo que el que, el hecho que las vellosidades del intestino delgado continúen elaborando una enzima (lactasa) -destinada específicamente para un alimento que ya no se consume luego de destetados- no era una ventaja adaptativa; más bien representa un gasto de energía en una sociedad que carecía de abundantes fuentes energéticas para su alimentación.
SÍNTOMAS Y SIGNOS
Las características de una intolerancia a la lactosa no son específicas a este cuadro, por lo que no se puede hacer el diagnóstico basado en los síntomas. Las molestias se derivan del hecho que nosotros no podemos digerir la lactosa, por lo que los azúcares que constituyen la leche serán parcialmente aprovechados por las bacterias intestinales (nuestra flora) mediante la fermentación. En el proceso de destruir la lactosa las bacterias generan gran cantidad de gas (hidrógeno) que termina siendo expulsado como flatos o pedos junto a otro gas (metano). Antes de ser expulsado el gas distiende las paredes del intestino, generando inflamación local, dolor abdominal, embotamiento, hinchazón y hasta calambres; en no pocos casos los síntomas se acompañan de diarrea abundante, pues nuestro intestino conteniendo tanto azúcar sin digerir busca secretar líquido hacia el interior para diluirla.
Es menos frecuente, pero también pueden presentarse náuseas por la distención abdominal. Sin embargo la magnitud de los síntomas varía de persona a persona, dependiendo de la dieta y la capacidad que aun conserva su intestino delgado para producir lactasa. La falta de instrucción y formación médica adecuada hace que muchos bebés sean tratados cual intolerantes a la lactosa, cuando en realidad no lo son, pues la intolerancia primaria a la lactosa (bebés que no producen la enzima lactasa) en un cuadro poco común o muy raro. Sin embargo la intolerancia secundaria a la lactosa (que se desarrolla después del destete) es más común. Esto puede ocurrir temporalmente después de un brote de gastroenteritis (cuadro infeccioso de diarrea), pero a menudo mejora después de varias semanas cuando se recuperan las vellosidades intestinales.
La intolerancia también puede ocurrir en casos de deficiencia de hierro, que es tan común en nuestro país, pues la carencia interfiere con la digestión de la lactosa y la absorción.
¿CÓMO SABER SI LA TENGO?
El diagnóstico de intolerancia por lo general viene a dar una explicación a la sintomatología de tipo gastrointestinal que se presenta, etiqueta nuestro malestar; sin embargo en la gran mayoría de casos fue un autodiagnóstico equivocado, pues nunca se realizaron pruebas de laboratorio. El autodiagnóstico a menudo se hace subjetivamente y sin una cuidadosa correlación entre la ingestión de leche o productos lácteos y síntomas.
Pueden utilizarse varios métodos para diagnosticar la intolerancia a la lactosa, los más comunes son: Prueba de aliento (medición del hidrógeno espirado). Cuando la lactosa en el intestino delgado es fermentada por bacterias en vez de ser digerida, se produce más hidrógeno. Dieta de eliminación. Implica la estricta eliminación de los alimentos que contienen lactosa para ver si los síntomas mejoran. Si los síntomas vuelven a aparecer una vez que se vuelvan a introducir los alimentos, entonces intolerancia a la lactosa es la causa más probable.
Otra "prueba" barata y sencilla –pero menos fiable- es comparar si la persona puede tolerar mejor la leche deslactosada en lugar de leche normal. Las pruebas de laboratorio destinadas para la intolerancia a la lactosa aportan información muy valiosa. No sólo permiten confirmar la intolerancia a la lactosa y de ahí realizar modificaciones dietéticas, sino también pueden dirigir la atención médica hacia diagnosticar otros trastornos o enfermedades que son responsables de los síntomas que presentan, como ocurre con el síndrome de intestino irritable, también llamado colon irritable.
Ante las dudas, venga a la clínica, en Salubritas lo podemos asesorar.
¿QUÉ HACER?
Si una persona piensa que puede tener intolerancia a lactosa es importante mantener un diario de los alimentos que se consumen, en el cual anotar también los síntomas experimentados. Un diario de alimentos puede ayudarnos a establecer el diagnóstico correcto junto al médico. Hay alimentos que contienen lactosa sin que lo sepamos, por ello el diario alimenticio y conocer la siguiente lista es de utilidad:
  • Galletas, pasteles y muchos de los panes.
  • Cereales para el desayuno listos para comer.
  • Salsas de queso.
  • Sopas de crema.
  • Chocolate con leche.
  • Panqueques y wafles.
  • Huevos revueltos.
  • Barritas de granola.
Es importante no eliminar completamente los productos lácteos de la dieta si se sospecha de intolerancia a la lactosa, ya que los productos lácteos son fuentes ricas en nutrientes y calcio. Muchas personas con intolerancia a la lactosa pueden tolerar pequeñas cantidades de lactosa con síntomas mínimos; en ellos recomiendo el yogurt y los quesos duros o madurados; otras opciones de quesos son los frescos como la ricotta o cottage, pues tienen bajos niveles de lactosa.
En cuanto a la leche procure no beber más de un vaso de leche y que ésta sea entera, pues la grasa contenida en la leche hará que su paso del estómago hacia el intestino sea más lento, lo que facilita que la poca cantidad de enzimas disponibles pueda digerir la leche. Evite la leche semi- o des-cremada. La intolerancia a la lactosa puede ser tratada mediante tabletas de lactasa disponibles sin receta en las farmacias. Finalmente si se padece de intolerancia hará bien en tomar un suplemento de calcio diariamente, pues una dieta baja en calcio favorece además de la osteoporosis la hipertensión.
Existen sustitutos como las bebidas de avena, la bebida de almendras, la bebida de arroz, así como algunos alimentos ricos en calcio.
Dr. Murúa

¿Hace dieta y no baja peso?




Para algunas personas, debido a una combinación de la genética y las diferencias fisiológicas, así como estilos de vida, les resulta más fácil subir de peso que quitárselo.
Estas son algunas de las posibles razones por las que la pérdida de peso podría ser más dura para usted:
  1. Usted tiene una tasa metabólica en reposo baja y alta eficiencia metabólica. Ello significa simplemente que usted, en comparación a otros, quema menos calorías mientras está en movimiento.
  2. Es mujer.Al tener grupos musculares menos grandes que sus contrapartes, las mujeres queman menos calorías al estar físicamente activas.
  3. Experimenta el hambre, la satisfacción y el estrés de manera diferente a los demás. Es probable que la forma de reducir los niveles de estrés, tristeza y ansiedad sea comiendo alimentos grasos o dulces, ello es un determinante en quien lleva sobrepeso y quién no.
  4. No le gusta hacer ejercicio. En un asunto de estilo de vida, aprendimos a no hacerlo, pero hay que cambiar. Aunque no se ha podido demostrar que hacer ejercicio sea la panacea para bajar de peso, todos los que inician alguna práctica de ejercicio mejoran su estado de salud, por lo que la motivación debe estar en la salud, no en el peso.
  5. Aquello que ha comido cuando niño podría estar afectando la facilidad con que gana peso en la edad adulta. Los alimentos que comemos afectan la forma en que ciertos genes se activan, así como la forma en que reacciona químicamente nuestro cerebro. Se cree que nuestra dieta tiene una influencia directa en los genes que controlan la forma en que nuestros cuerpos demandan, almacenan y utilizan los nutrientes. Dietas altas en carbohidratos y grasas se relacionan a obesidad en la adultez, aquellas ricas en fibra (cereales integrales, frutas y vegetales) no.
Es por ello que perder peso es más que seguir una dieta, es investigar cómo lograrlo con base en lo que nos comunica su composición corporal.
Los espero en la clínica.
Dr. Murúa

Ese cinturón queda cada vez más apretado



Si usted ha visto cómo su ropa queda cada vez más ajustada y no ha hecho nada, ¡pare ya!, ser un observador no lo llevará lejos. Es necesario considerar que sus hábitos lo están poniendo cada vez más cerca de la enfermedad crónica. No es por nada, que la circunferencia de la cintura de cada uno de nosotros se relaciona con nuestra posibilidad de enfermar o de morir.
Lo anterior se debe a que, independiente de su altura o constitución, para la mayoría de los adultos, una medida de circunferencia de cintura de más de 94 cm para los hombres y 80 cm para las mujeres, es un indicador del nivel de depósitos de grasa interna que recubre el corazón, los riñones, el hígado y el páncreas, por lo que aumenta el riesgo de enfermedades crónicas como las del corazón (obstrucción de las arterias coronarias), la diabetes tipo 2 y todo tipo de alteraciones metabólicas con sus lípidos sanguíneos (colesterol y triglicéridos).
Para medir correctamente su cintura, colóquese de pie y ponga una cinta métrica alrededor de su cintura, justo por encima de sus caderas, pasando por debajo de su ombligo. Mida su cintura justo después de exhalar.
En Salubritas Clínica podemos cambiar la historia de su vida, llámenos o escríbanos
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